miércoles, 25 de septiembre de 2013

EL NUEVO LEMA PARA ESTE CURSO ESCOLAR

 
 
ESTAMOS POR tTi

Cuando eres niño, con un poco de suerte que te depare la vida, siempre das con otro niño que, casi sin mediar palabra muy íntima, te hace sentir que siempre está por ti. Y te sientes unido inexorablemente de por vida: jugamos juntos, comemos juntos, queremos dormir juntos, peleamos juntos... Está por ti.
 
Cuando te haces adolescente, bueno, o la vida te hace pasar ese mal trago lleno de vitalidad, si tienes un poco de suerte y la vida no es muy rácana, te encuentras con otro adolescente del otro sexo que te dice: ‘estoy por ti’, y hace que el mundo se pare y seas tú el que asuma todo un movimiento interior de rotación y traslación. Y ya no existe mal alguno, ni pesar, ni dolor, ni peligro alguno... Hay alguien que ‘está por ti’ y la vida se rinde a tus pies, o mejor, a tu corazón.
 
Cuando la cura de edad te resitúa en la planta 6ª de los que son tratados de ‘jóvenes’, da la impresión que no se necesita a nadie, pero cuando logras entablar un acercamiento, una aproximación tal que de tan inseguro te sientes acogido, descubres que no eres uno, sino medio, y que aquella persona, que en un momento se acerca y tras un roce largo y trabajado te dice ‘estoy por ti’, no es otra persona, sino la mitad que te completa y te hace ser quien verdaderamente eres.
 
Cuando pasan los años, y todos esos ‘estoy por ti’ son un recuerdo nostálgico y un dulce sueño pasado, necesitas un piso donde hacer suelo, un cielo que acoja tus deseos, una persona que te devuelva la esperanza de la vida, de que aquello que se da cada día sin tú pedirlo, sea realmente ‘tu vida’. Todo cuanto has vivido te ha conformado, te ha hecho ser quien eres, pero no acaba de limitarse, de concretarse la obra y tener un sentido más o menos pleno, hasta que Aquel que te conoce y te ha creado, en el momento más inesperado, valiéndose de cualquier baratija o instrumento, te susurra dulce y tiernamente: ‘estoy por ti’.
 
Nuestra vida, al fin y al cabo, es un entretenido y apasionante transcurso entre un primer ‘estoy por ti’ que te engendró y otros tantos ‘estoy por ti’ que nos configuran, alimentan, acompañan, sostienen y animan durante años. Hasta la hora del último que bajo apariencia de muerte, se transfigura en la esperanza de un ‘estoy por ti’ definitivo y pleno en la resurrección.
 
Estamos por ti/Ti es un motivo para la esperanza. 

Porque cuantos vivimos el don y la gracia de la educación, sentimos orientada nuestra existencia hacia otros, que aparentemente nos vacían para lenarnos de vida. Estamos por cada uno de nuestros alumnos, que nos transforman en mil rostros de plastilina para expresarles cariño y exigencia, firmeza y dulzura, ternura y tenacidad, motivación y descanso... Estamos para mostrar el rostro amable de Dios. Decirle a nuestros alumnos que ‘estamos por ti’ es estar mostrándoles la razón de nuestra vida; poner en evidencia el valor incalculable de sus vidas y mostrando un camino que sin duda lleva a Dios. 

Pero también ‘estamos por Ti’, con las mayúsculas no del poder y la soberanía, sino la mayúscula del amor. Tú eres el Dios que nos habita. El Dios encarnado en Jesucristo. El Dios presente en lo creado. ‘Estamos por Ti’ porque no podemos estar por ningún otro. Todo lo demás es espejo, reflejo, eco de cuanto hemos recibido de Dios. ‘Estamos por Ti’ porque si no la vida se viene abajo, se queda sin consistencia, ni agarre, ni sentido... ‘Estamos por Ti’ porque es la única manera de ‘estar’ y permanecer dignamente como seres humanos.
 
Pero lo más sorprendente, mirando nuestra historia y la historia de la historia de la humanidad, que el único que permanece sin pausa y constantemente es Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo que en un primer y eterno ‘Estamos por ti’ nos ha regalado cuanto somos, estamos y habitamos:

- ‘Estamos por ti’ y te hicimos el mundo para que lo disfrutaras, lo cuidaras y lo hicieras crecer.
- ‘Estamos por ti’ y te hicimos semejantes para descubrieras el valor de tu vida.
- ‘Estamos por ti’ e hicimos una alianza de amor perpetua por siempre.
- ‘Estamos por ti’ y escuchamos tu clamor y te sacamos de la esclavitud.
- ‘Estamos por ti’ y te regalamos una tierra.
- ‘Estamos por ti’ y acompañamos con fidelidad tus desacatos y agravios.
- ‘Estamos por ti’ y te dejamos que nos manipulases, nos ignorases y nos olvidaras.
- ‘Estamos por ti’ y no permitimos que el mal acabe con tu vida.
-´Estamos por ti’ y nos hicimos como tú para atraerte para siempre con nosotros.
-‘Estamos por ti’ y lo estaremos por siempre, porque eres hijo, imagen y criatura mimada y preferida.
 
Dios no sabe estar, si no es estando por ti. ¿Y tú? ¿Por quién estás? 




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